Respuesta corta: para empezar con email marketing solo necesitas entender tres tipos de emails. Los que alguien recibe cuando entra en tu lista (la secuencia de bienvenida). Los que mandas siempre (tu newsletter). Y los que concentras cuando quieres vender algo con más intensidad (un lanzamiento o una promoción).
Nurturing, onboarding, evergreen, reactivation, nurture loop… Le hemos puesto nombre a todo. Please don't. Con estos tres tienes de sobra.
1. La secuencia de bienvenida: cuando alguien acaba de entrar
La persona acaba de darte su email. Es uno de los mejores momentos para hablar. Te recuerda y sabe por qué está ahí. No hace falta esperar tres semanas para decir que tienes algo que vender.
Una secuencia de bienvenida puede ser muy sencilla:
- Entrega lo que prometiste.
- Explica qué haces y por qué.
- Cuenta una historia que muestre tu manera de pensar.
- Responde una objeción.
- Presenta una oferta.
No tienen que ser exactamente cinco emails. Pero ese recorrido funciona porque continúa una conversación que acaba de empezar.
Y ojo: valor no es dar una clase gratis de cuarenta minutos en cada email. Una idea útil es valor. Una historia que hace pensar es valor. Ahorrarme un error es valor. Enseñarme un producto que resuelve algo que quiero, también.
2. Los emails que no terminan nunca: tu newsletter
Después vienen los emails normales. La conversación continua. Aquí entra tu vida, tu negocio, lo que estás probando, una película, algo que viste en la calle o la pregunta de un cliente. Real life is content, cariño.
La estructura que más uso es absurdamente sencilla: historia, idea, oferta. Me pasa algo. Encuentro una idea dentro. La conecto con algo que vendo.
Una buena historia te paga dos veces: primero consigue atención y relación, y después te permite vender.
3. Cuando quieres vender mucho en poco tiempo: lanzamientos y promociones
Durante unos días hablas más del producto, respondes objeciones, enseñas casos, recuerdas la oferta y, si hay una fecha límite real, la usas.
La urgencia funciona mejor cuando es verdad. Si dices que cierra, cierra. Si el precio cambia, cambia. No enseñes a tu lista que tu «último día» tiene tres secuelas.
No pongas obstáculos a quien quiere comprar
Luis Monge Malo escribió una sátira muy buena sobre los lanzamientos tradicionales. Llega alguien preparado para comprar y tú le obligas a apuntarse a un webinar, esperar, ver la presentación, rellenar un formulario y pasar una llamada.
Si quiero comprar, déjame comprar. Un webinar o una llamada pueden tener sentido, pero solo si ayudan al cliente a decidir. No porque «así se hace un lanzamiento».
El error más caro: desaparecer
Pagar para conseguir leads, lanzar, no venderles esa semana… y dejar de escribirles. Tres meses después vuelves a pagar a Meta para buscar más gente. Quizá la misma.
La lista existe para seguir la conversación. Hoy no compra. Dentro de seis meses puede que sí. Welcome them. Talk to them. Sell it. Then keep talking.
Si todavía no tienes a quién escribir, empieza por aquí: cómo conseguir suscriptores de email marketing.
Esto sale del capítulo 5 de mi libro La tienes pequeña y no importa. Te lo regalo: descárgatelo aquí abajo.
Sigue leyendo
- Cómo escribir asuntos de email que se abran
- Características vs beneficios: no vendas la chimenea
- Cómo conseguir suscriptores de email marketing
Preguntas frecuentes
¿Qué es una secuencia de bienvenida en email marketing?
Los emails que recibe alguien justo después de apuntarse a tu lista: entregas lo prometido, explicas qué haces, cuentas una historia, respondes una objeción y haces una oferta.
¿Cuántos emails debe tener una secuencia de bienvenida?
No hay un número mágico. Unos cinco emails funcionan bien porque permiten entregar, presentarte, contar una historia, resolver una objeción y ofrecer algo.
¿Qué escribir en una newsletter?
Historia, idea, oferta: algo que te ha pasado, la idea que sacas de ello y cómo se conecta con lo que vendes.